Aquí se cuentan historias que duelen, sanan e iluminan. Son relatos reales de personas que atravesaron el infierno de la adicción y decidieron ponerle voz al silencio. Sus palabras abren un camino para quien aún no se atreve, y ofrecen sentido a lo que muchas veces se vive en soledad.
Ellos fueron inconscientes y ahora son divinos. Para lograrlo, cada uno encontró una falla en su sistema que les permitió reprogramar obsesiones, creencias, sustancias y adicciones. Todos de una forma distinta, con tratamientos diferentes y en distintos momentos de su existencia.
Se tocó fondo, no hubo remedio o las circunstancias soplaron algo de viento a su favor. Historias, relatos, vivencias que cada uno de ellos nos cuenta.
Ellos salen del armario de la adicción, escondida y estigmatizada por ellos mismos y por todos los que estaban. Algunos siguen, otros ya no están, y ellos nos lo cuentan.
Estuve tres años creyendo que lo tenía bajo control. Mentía, consumía y trabajaba como si nada. Hasta que no pude más. Fui a una reunión, temblando. Ahí empezó todo. Hoy no me escondo: sigo aquí, sigo limpio, y ya no me da miedo decirlo.
No bebía, no me drogaba, pero no podía dejar de apostar online. Perdí amigos, trabajos, hasta mi casa. Nadie lo entendía. Nadie lo veía. Hablarlo fue peor que callarlo. Hoy lo digo sin vergüenza: lo que no se nombra, no se cura.